capitulo 1. La gran decisión, ...el origen?

 Hola a todos. No tengo ni idea cual fue el origen, simplemente noté que ya no quería vivir,...asi sin más. Desde entonces no he parado de cuestionar porque soy capaz de pensar tan negativamente, si nunca lo había hecho antes. Quizás, después de darle a la cocotera, como origen puedo llegar a pensar que empezaría hace algo mas de 12 años.

¿Por qué puedo situarlo en ese tiempo? porque fui ahí cuando, depués de un matrimono desgastado, decidí sin ni siquiera consultar a mi mujer en ese momento, ya les avanzo que estoy actualmente divorciado, y creo que ese fue el inicio, por mi egoismo de decisión unilateral e irreversible. La decisión no fue divorciarme, si no ofrecerme a trabajar para mi empresa en un país de Latinoamérica. Les cuento que si hasta ese momento consideras que tu vida es una rutina y no valoras tu área de confort, largarte a trabajar, solo, a otro país, te pega la bofetada que necesitatste que te dieran cuando eras más pequeño, o , porque no, de adulto por imbécil. La gente cercana, tu familia, tus amigos, tus conocidos, cuando saben que vas a embarcarte en una aventura, (pues eso pensaba yo que era una aventura), te avisan...si, si, te avisan, pero claro, uno está tan entusiamado pensando en todas esas películas de formato gringo, con final feliz y exótico, que no paré de decir "que no, que va, que a mi me va ir bien, que sería por un mejor bienestar de mi familia" y no sé cuantas contestaciones absurdas que mi cerebro deseaba escuchar en ese momento, y claro, mi esposa y mi niña, ahora entiendo que pensarian que era un completo imbécil, -otra bofetada por eso, por imbécil-.

A todo esto debo confesar que eso sucedió en el año 2012, yo contaba con 44 años, mi esposa 42 y mi niña, mi princesa, con 18 añitos, en los cuales ella estaba cursando en ese momento su carrera profesional universitaria. Avanzo que eso, su final de carrera, me lo perdí por mi ansiedad a descubrir el Nuevo Mundo, llegar cargado de oro y llegar a ser el famoso tío de américa del cual todos habiamos oido hablar en nuestra niñez y que llegó a ser un tópico...

Creo que puedo estar de acuerdo con ustedes, que esa pérdida de ver a mi niña con su carrera o mejor dicho, de NO verla cada día, ya pueda ser un motivo para la depresión, negatividad y deseos de desaparecer del mapa, pero en ese momento, nada de nada, mi cerebro andaba con aires de suficiencia aventurera.

De momento, vamos bien, no quisiera agotarlos con una exposición demasiado profunda, pero no tengan miedo, ya veran que más adelante encontrarán la narración entretenida y considero que les podrá ser útil. Me disculparán que aún no incluya fotos ni otros grafismos, es que me ha parecido interesante ponerles en contexto para no distraerles y que puedan empezar a ver y dimensionar las historias que les voy a referir. Las fotos supongo que las pondré más adelante.

Si esto realmente funciona, y espero que sí, servirá para que me ayude a salir del pozo en el que me encuentro y si por casualidad, a algunos de ustedes también les esta pasando, puedan igualmente beneficiarse de esta "cura" que seguro, encontraremos entre todos.

Supongo que ya han notado también que no soy un escritor profesional, sobre todo por el desorden de la exposición, y digo esto porque había olvidado comentarles que el país al que mi empresa me destinó a trabaja era Perú. 

Resumiendo, año 2012, me voy a trabajar de Barcelona a Perú (también había olvidado decirles que soy de Barcelona, España, por cierto mi nombre es Manuel), voy a un Proyecto minero -mi empresa realiza ejecución de obras civiles entre otra cosas- y ese Proyecto para más guasa estaba donde Jesucristo creo que perdió una zapatilla, no es broma, estaba cerca de la Cochimbamba, si, si, si,  eso existe; en España se utiliza esa expresión paa decir que algo está muy lejos, pues bien, yo estuve cerca de eso tan lejos.

Iba yo tan contento por trabajar como "extranjero" en un país como Perú, gente maravillosa, cultura que no te deja indiferente (en algún momento si desean les puedo referir acerca de eso), y porqué no, trabajando más horas que un reloj, a 4500 m de altura. Suerte que siempre he sido un chico sano, no fumador y algo deportista, porque a esa altura se nota la disminución del oxígeno...Ahora que pienso, eso también puede ser otra causa a añadir al origen de mi trastorno negativo-mental...y de momento paro aquí que debo descansar para ser eficiente el dia de mañana en el trabajo, sin tener que justificar las ojeras tipo zombie que me acompañan siempre...

Comentarios